El cambio climático como oportunidad para el desarrollo social y tecnológico

Expertos e instituciones coinciden en la necesidad de acelerar el cambio de modelo energético y apuntan a la importancia de que el ciudadano tome conciencia.

La Junta

El momento es ahora. Ya hace tiempo que el cambio climático viene demandando un modelo energético diferente en el mundo, pero es en los últimos años -y especialmente en los últimos meses- cuando países, instituciones, empresas y ciudadanos parecen decididos a dar un acelerón al proceso.

Así se puso de manifiesto ayer en la jornada técnica La transición energética hacia un modelo 100% renovable, organizada por Grupo Joly con el patrocinio de Acciona. Paz Nachón, sénior mánager responsable de Sostenibilidad de Accenture Strategy, señaló que el país petrolífero por excelencia, Arabia Saudí, ya plantea la instalación de 10 gigavatios de energías renovables, lo cual supone elevar en un 50% su potencia instalada. Pablo Alcaraz, gerente de Regulación Económica de Acciona, afirma que el reto de reducir un 90% las emisiones supondría sólo en España, y atendiendo a los últimos estudios, acometer inversiones de "entre 350.000 y 380.000 millones hasta 2050, 10.000 millones de euros al año". En lo que respecta a Andalucía, Cristóbal Sánchez, director de la Agencia Andaluza de la Energía, añadió que la apuesta en el sur por las renovables ha hecho que "el autoabastecimiento energético pase del 5,8% al 17%", con el añadido de que se ha creado un tejido empresarial y de centros tecnológicos e investigadores, "recursos que no son sólo sol y viento". "La transición está llena de oportunidades de desarrollo y de cohesión social y territorial", concluyó. El directivo de Acciona, Pablo Alcaraz, se mostró de acuerdo: "Para España es una gran oportunidad por nuestro alto grado de dependencia energética. Está diez puntos por encima de la media: el año pasado nos costó 16.000 millones y en los tres primeros tres meses del año van 7.000". "Tenemos que mirar esto en términos de oportunidad y no de coste, para generar empleo, tecnología y PIB de calidad", señala por su lado Paz Nachón.

 

El Gobierno parece haberse puestos las pilas estos meses con las sucesivas subastas para instalar energías renovables -ayer Rajoy anunció otra por 3.000 MW- y el anuncio de la nueva ley de cambio climático, que debe "definir un marco de trabajo para desarrollar ese nuevo modelo energético", señala Pablo Alcaraz.

Sergio de Otto, patrono de la Fundación Renovables, cree, sin embargo, que la apuesta del Gobierno llega tarde y de manera tímida. "Es un buen gesto (en referencia a la nueva ley), pero es incoherente que haya al mismo tiempo un ministro de Energía que se empeñe en que quememos carbón", afirmó Otto, muy crítico con el recorte de primas a las renovables de los últimos años. "Su desarrollo se ha frenado radicalmente durante seis años, y se han ido a la calle 70.000 personas". Para esta asociación, el coste del mantenimiento de las primas se hubiera compensado con creces con la reducción de emisiones, el recorte de la importación de combustibles fósiles y la generación de empleo.

Sea como sea, eso es pasado y ahora no queda otra que dar otro impulso al nuevo modelo energético. Como señaló Alcaraz, la nueva directiva europea de Renovables planteaba pasar del 20% de consumo de renovables en 2020 al 27% en 2030, pero ya se empieza a hablar del 35%, y con objetivos vinculantes para los países.

En este proceso, las ciudades -donde tiende a concentrarse cada vez mayor población- jugarán un papel fundamental, sobre todo en lo que se refiere a la eficiencia energética y a la reducción del consumo. Esperanza Caro, directora de Economía y Comercio del Ayuntamiento de Sevilla, puso el ejemplo de este municipio, que favorece la fiscalidad del vehículo eléctrico o le permite acceder o aparcar en zonas vedadas para otros coches; o exime de la licencia a los apuesten por el autoconsumo y les reduce el IBI un 50%. Destaca también el modelo de economía circular, que permite recuperar los residuos producidos por la propia ciudad. Un ejemplo es el ciclo del agua.

Caro incidió, por otro lado, en la importancia de que el propio ciudadano ejerza presión. "Necesitamos una apuesta decidida de los ciudadanos, que son los que toman las decisiones de compra para que administraciones y empresas vayan en una dirección u otra". Paz Nachón, de Accenture, puso como ejemplo el hecho de que en Inglaterra los consumidores "ya están eligiendo comprar energía a empresas con certificaciones de consumo 100% renovable".

Otro tema tratado en la jornada fue el del autoconsumo. Cristóbal Sánchez, de la Agencia Andaluza de la Energía, certifica la apuesta de la Junta por esta modalidad y Otto, de la Fundación Renovables, afirmó que la ola de indignación por las trabas del Gobierno ha llevado a pensar a muchos que está prohibido,. "Si se hacen bien los números, se puede hacer". Caro, del Ayuntamiento de Sevilla, afirmó que la reducción del IBI del 50% permite que la inversión se amortice "en tres o cuatro años".